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Ahorro y planificación7 min de lectura · Actualizada el

Interés compuesto: cómo funciona y por qué importa

Tus rendimientos también generan rendimientos. Con tiempo, esa diferencia deja de ser pequeña.

La respuesta rápida

  • Interés compuesto es cobrar intereses sobre tu capital y también sobre los intereses que ya has acumulado.
  • Al principio casi no se nota. La diferencia grande llega con los años, no con la rentabilidad.
  • Funciona igual en una deuda, pero a tu contra.
  • Los ejemplos suponen una rentabilidad constante. En la práctica, inflación, costes, impuestos y la variación del mercado lo recortan.

Qué es el interés compuesto

Con interés simple, los intereses se calculan siempre sobre el dinero que pusiste al principio. Con interés compuesto, los intereses que se van generando se suman al capital, y a partir de ese momento también generan intereses.

Dicho de otro modo: no solo trabaja tu dinero; trabajan también los rendimientos que ya ha dado. Por eso la curva no sube en línea recta, sino cada vez más deprisa.

Al principio la diferencia es pequeña. Lo que la hace grande es el tiempo.

Infografía sobre el interés compuesto: 10.000 € al 6 % durante 20 años llegan a 32.071 € con interés compuesto, frente a 22.000 € con interés simple, y empezar antes puede marcar la diferencia.
Toca para ampliar la infografía

Cómo se calcula

La cuenta cabe en una línea: capital final = capital inicial × (1 + tipo)años, con el tipo expresado en tanto por uno (un 6 % es 0,06). Con 10.000 € al 6 % durante 20 años: 10.000 × 1,0620 = 32.071 €. En una hoja de cálculo se escribe =10000*(1+0,06)^20.

Hay un atajo mental, la regla del 72: divide 72 entre el tipo anual y obtendrás, de forma aproximada, los años que tarda el dinero en duplicarse. A un 6 %, unos 12 años (el cálculo exacto da 11,9). Sirve para tipos moderados y como orden de magnitud, no como cifra exacta.

Qué pesa más: el tipo o el plazo

La tabla recoge en cuánto se convierten 10.000 € con distintos tipos y plazos, sin aportaciones, impuestos ni costes.

Capital final de 10.000 € con interés compuesto
Tipo anual10 años20 años30 años
2 %12.190 €14.859 €18.114 €
4 %14.802 €21.911 €32.434 €
6 %17.908 €32.071 €57.435 €

Dos lecturas de la tabla. La primera: al 6 %, los primeros diez años suman 7.908 € de rendimiento; la década que va del año 20 al 30 suma 25.364 €, más de tres veces más, con el mismo dinero inicial. La segunda: un 4 % durante 30 años (32.434 €) llega prácticamente al mismo punto que un 6 % durante 20 (32.071 €). Diez años más de plazo compensan dos puntos de rentabilidad.

Tampoco conviene esperar mucho de los primeros años: tras cinco años al 6 %, el interés compuesto solo supera al simple en 382 € (13.382 frente a 13.000). A los 20 años, la diferencia ya es de 10.071 €.

Con aportaciones mensuales: empezar antes

Casi nadie invierte una cantidad de golpe y se olvida: lo normal es aportar cada mes. Imagina dos personas que aportan 200 € al mes, con una rentabilidad constante del 6 % anual, y que llegan a los 65 años:

  1. Persona A: aporta de los 25 a los 45

    Pone 48.000 € en total y después deja de aportar, pero no toca lo acumulado. A los 65 años tendría unos 306.000 €, de los que unos 258.000 € (el 84 %) serían rendimientos.

  2. Persona B: aporta de los 45 a los 65

    Pone también 48.000 € en total. A los 65 años tendría unos 92.000 €, de los que unos 44.000 € (el 48 %) serían rendimientos.

Aportan lo mismo; la diferencia, más de 200.000 €, es puro tiempo. Es un ejemplo hipotético, con una rentabilidad que en la vida real no es constante, pero ilustra por qué empezar antes, aunque sea con menos, puede pesar más que aportar más después.

Profundiza: Por qué empezar 5 años antes cambia tanto el resultado final

El mismo mecanismo, en una deuda

El interés compuesto no distingue entre ahorrar y deber. Cuando una deuda acumula intereses sobre intereses (por ejemplo, si la cuota apenas cubre lo que se genera cada mes), el saldo crece con la misma lógica que el ahorro, pero en tu contra y a un tipo que suele ser bastante más alto.

Profundiza: Tarjeta revolving: qué es y por qué puede salir tan cara · Coste real de una deuda

Lo que recorta el efecto en la práctica

Los ejemplos de arriba son el mejor de los casos: rentabilidad fija, sin costes y sin impuestos. En la vida real hay cuatro cosas que conviene tener presentes.

Cada cuánto se abonan los intereses

Un 6 % nominal con abono mensual equivale a un 6,17 % anual efectivo. La diferencia es pequeña, pero se acumula con los años, y por eso se compara con la TAE, que ya incorpora la frecuencia, y no con el tipo nominal.

Profundiza: TIN vs. TAE: cuál es la diferencia y cuál debes mirar

Inflación

Si los precios suben un 2 % al año, un 6 % de rentabilidad se convierte en un poder adquisitivo que crece alrededor de un 4 %. El interés compuesto también actúa sobre esa diferencia, y por eso las cifras nominales de los ejemplos no son lo que podrás comprar dentro de 20 años.

Profundiza: Qué es la inflación y cómo come el valor del dinero con el tiempo

Costes e impuestos

Una comisión del 1 % anual parece poca cosa, pero convierte un 6 % en un 5 % neto: los 10.000 € a 20 años se quedarían en 26.533 € en lugar de 32.071 €, un 17 % menos. Los impuestos funcionan de forma parecida; según el producto, se pagan cada año o se aplazan hasta que vendes, y eso cambia el resultado.

Profundiza: Comisiones de una inversión: cuáles hay y cuánto es razonable pagar

Rentabilidad que no es constante

En una inversión con valor variable, el rendimiento cambia cada año. Un ejemplo extremo: si 10.000 € suben un 50 % y al año siguiente bajan un 50 %, la media es del 0 %, pero te quedas en 7.500 €. Una pérdida pesa más que una ganancia del mismo porcentaje porque se calcula sobre un capital que ya ha cambiado.

Profundiza: Rentabilidad histórica vs. rentabilidad garantizada

Errores frecuentes

Cuándo no te sirve, o no todavía

Qué puedes comprobar esta semana

Preguntas frecuentes

¿Qué rentabilidad debo usar para hacer una simulación?

No hay una cifra válida para todos. Lo prudente es probar varias (por ejemplo, 2, 4 y 6 %) y mirar el rango, sin tomar ninguna como garantía.

¿Las cuentas y los depósitos funcionan con interés compuesto?

Depende de cómo se abonen los intereses y de si los reinviertes. La TAE ya incorpora el efecto de la frecuencia de abono dentro del año, así que es la cifra que permite comparar.

¿Cuánto tarda en notarse?

Al principio, poco: con 10.000 € al 6 %, a los cinco años la diferencia con el interés simple es de unos 380 €. A los 20 años ya es de unos 10.000 €.

¿Cuál es la diferencia entre interés simple y compuesto?

El simple se calcula siempre sobre el capital inicial. El compuesto se calcula sobre el capital más los intereses ya acumulados.

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Esta guía es informativa y general. No constituye asesoramiento financiero regulado, recomendación de inversión ni asesoramiento fiscal vinculante. Los ejemplos suponen una rentabilidad constante y son ilustrativos: no garantizan resultados futuros.

Infografía ampliada sobre el interés compuesto: diferencia entre interés simple y compuesto, evolución de 10.000 € a lo largo de 20 años y efecto de empezar antes.